CLASIFICACIÓN DE LAS LESIONES EN PALOMAS MENSAJERAS



En este artículo abordaremos la cuestión de las lesiones más comunes dentro de la colombofilia.
Por desgracia, está en la naturaleza de los entrenamientos y carreras el que nuestras aves, mientras cubren la distancia que las separa del hogar, puedan sufrir algún tipo de lesión. Debemos recordar que entrenamos un grupo de animales de carreras, por lo que una de las cosas que tenemos que tener en cuenta son las lesiones.
No pretendo escribir los “101 consejos” sobre cómo proporcionar atención médica para cada una de las lesiones.




Ciertas heridas son subsanables, otras no lo son. Algunas aves podrán volver a rendir al 100% mientras que otras jamás podrán volver a hacerlo. Algunas verán finalizada su carrera deportiva, pero podrán continuar con vida y pasar al palomar de cría si se diese el caso, mientras que otras no serán merecedoras de esta oportunidad. Debemos tener esto presente al evaluar las lesiones.
Las palomas tienen una capacidad de recuperación notable. En algunas ocasiones parece que se les hubiese concedido un don especial para recuperarse de heridas graves. Conocemos casos de aves que han llegado a casa con impactos por disparo o casi mortalmente heridas por rapaces. He liberado a alguna paloma directamente de las garras del halcón (asustándolo, sólo para que viniese otro día a por ellas) y esta para mi sorpresa terminó sobreviviendo.
Clases de Lesiones:
•Clase A: Lesiones importantes que afecten a la capacidad de las aves para sobrevivir.




•Clase B: Lesiones importantes que puedan privarlas de seguir compitiendo, sin llegar a ser potencialmente mortales.
•Clase C: Lesiones que impidan competir temporalmente, llegando a obstaculizar la capacidad para dar el 100% del potencial original.
•Clase D: Lesiones que impidan competir temporalmente, pero de las que se recuperarán para seguir rindiendo al 100%.
•Clase E: Lesiones de carácter menor.
Ejemplos de las clases de lesiones:
•Clase A: El ave regresa sin la mandíbula superior, laceraciones profundas que pudiesen perforar los sacos aéreos u otros órganos importantes.
•Clase B: Un ala rota.


•Clase C: Quilla o pierna rotas.
•Clase D: Contusiones en el área del ala o de los pectorales, quilla deformada pero no rota.
•Clase E: Cortes menores que no alcanzan los sacos aéreos, pérdida de muchas plumas, abrasiones en la zona pectoral con resultado de pérdida de plumas y piel.
Acciones apropiadas para cada clase:
•Clase A: En este caso, haga lo correcto. En el ejemplo de la mandíbula que falta, la eutanasia es probablemente la mejor acción. Estas criaturas honorables merecen nuestro respeto y nuestra merced.
•Clase B: La pregunta adecuada es si esta paloma está destinada al palomar de cría. Si todavía no lo ha demostrado, pero físicamente ha cumplido con sus estándares y tiene un pedigrí increíble, es posible que desee darle una oportunidad en el palomar de cría. Piense, sin embargo, que si ya tiene ambos padres de este ejemplar en el palomar de cría, tal vez lo mejor sea eliminarla del equipo de competiciones. Es mejor que ponga su fe en que los nuevos pichones demuestren sus cualidades invisibles que tirar los dados con esta paloma herida. Si valora que un ave tiene una lesión de clase B, pero no es un candidato para el palomar de cría, la eutanasia es probablemente la decisión más acertada.
•Clase C: Estoy seguro de que habrá un montón de aficionados que no estarán de acuerdo con mi evaluación de una lesión de Clase C. Una paloma con la quilla o la pata rotas con el tratamiento adecuado podrán curarse y volver a competir. Aunque en mis años de experiencia, nunca he tenido uno que se hubiese convertido en campeón, ni leído de alguno que lo hiciese. Rara vez podremos leer sobre algún campeón que, luego de lesionado, se mudase al palomar de cría. Una lesión de clase C deben manipularse igual que una de clase B. Si el ave está destinada al palomar de cría, hágalo. Sino es así, entonces retírela del equipo de vuelo.
•Clase D: A menudo, los aficionados no se percatan de esta clase de lesiones. Deben tocar a sus aves tras su regreso de una carrera. Tienen que observar el palomar. Nuestras aves chocan a menudo con cables, árboles y otros objetos. Si la colisión ha sido lo suficientemente fuerte como para provocarle contusiones, debe ser inmediatamente retirada de la competición. Las contusiones son un signo de curación. Una paloma no puede dar el 100%, mientras esté lesionada, así que no pierda su tiempo ni su dinero enviándola a una carrera si no va a dar el 100%.

  
Déle suficiente tiempo para recuperarse, algunas sueltas de entrenamiento ligeras y luego devuélvala al equipo. Hay montones de campeones que han sufrido heridas leves y vuelto a despuntar. Un ave con una lesión de clase D tiene muchas papeletas para regresar y dar el 100%. La otra cara de esta moneda es que algunas vuelven a competir, pero nunca alcanzan el nivel que tenían previamente. Si esto sucede durante la siguiente temporada, evalúe esta lesión como si fuera una de clase C. No se mantenga aferrado a la esperanza de que regrese a su antigua gloria. Por desgracia, a veces esta clase de lesiones no elimina su capacidad para competir, pero sí su capacidad para ser un ganador.
•Clase E: Deben tratarlas exactamente igual que las lesiones de clase D. Denles tiempo para recuperarse. Sean pacientes y presten atención. Pueden actuar como si estuviesen al 100%, pero asegúrense de que están completamente recuperadas antes de enviarlas a una carrera. Repito esto cientos de veces, no envíen una paloma a menos que pueda dar el 100% de lo que es capaz. No creo que las lesiones de Clase E obstaculicen la capacidad de las aves para rendir al 100% después de que se hayan recuperado totalmente.


Resumen:
¿Por qué clasificar las lesiones? Lo hacemos para poder evaluar cual será el futuro del ave dentro del equipo y tomar la acción apropiada en cada caso. Muchas veces malgastamos demasiado tiempo y dinero, cuando de haber evaluado bien la situación habríamos descubierto que no era la forma correcta de actuar. Mi padre siempre decía que todos merecemos una oportunidad. Estoy de acuerdo hasta cierto punto. Me he pasado muchas veces dando oportunidades contra toda esperanza, sólo para darme cuenta de que una paloma nunca sería capaz de volver a estar al 100%. Somos responsables de un grupo de animales de carreras. Queremos tener tantos ganadores o competidores como sea posible. No pierdan su tiempo manteniendo también perdedores. Recuerden cuales son sus metas y sean eficientes para alcanzarlas. Cuando se produzca una lesión, evalúenla, clasifíquenla y luego evalúen la situación posterior del ave y tomen la decisión apropiada.


Bibliografía: Libros, Internet, Enciclopedia.