LAS PALOMAS NO VUELAN USANDO EL MAGNETISMO




Las palomas mensajeras son conocidas por su gran sentido de orientación y por mucho tiempo se creyó que un grupo de sus células actuaban como un centro especializado para navegar usando el magnetismo terrestre, sin embargo al estudiarlas, científicos australianos y austríacos revelaron hoy todo lo contrario, ya que las células estudiadas son totalmente normales y no contienen material magnético receptivo, como por ejemplo la magnetita.

El estudio reveló que los glóbulos blancos del tipo macrófagos estudiados en el pico del ave no son magneto receptivos, y el hierro que contienen es normal y no es capaz de cumplir esa función.
“Se requirió un equipo de australianos y austríacos para mostrar que el dogma establecido [del campo magnético] estaba completamente equivocado. El misterio de cómo los animales detectan campos magnéticos [terrestres] justamente es más misterioso”, dijo el Dr.David Keays, un australiano que ahora trabaja en el Instituto de Patología Molecular de Viena, Austria y es parte del equipo que realiza la investigación.



En el estudio celular trabajaron el doctor Jeremy Shaw y el  profesor de Microscopía Martin Saunders, de la Universidad de Australia Occidental. Ellos estudiaron y caracterizaron estas células y sus resultados fueron publicados hoy por la Universidad y por la revista Nature.

Ellos usaron la  microscopía electrónica de transmisión (TEM), con un análisis  realizado usando un haz de electrones de alta energía que pasa a través de muestras delgadas de tejido de paloma. De esta manera pudieron caracterizar la distribución y el tipo de mineral de hierro presente en la paloma, pensado en encontrar los del tipo magneto receptivos.
“Se confirmó que el hierro en las células de los macrófagos en el pico paloma eran los depósitos de hierro normales compuestos principalmente por el hierro de las proteínas en forma de ferrihidrita, similar a la que se encuentra en muchos otros animales”, señaló el doctor Shaw, por lo que no eran magneto receptivos.
“Se cree que es el material magnético candidato probable sería la magnetita “, agregó.
“Los macrófagos se encuentran en el bazo, la piel y los pulmones de muchos animales y tienen un papel vital en la defensa contra la infección y el reciclaje de hierro de los glóbulos rojos”, agrega el científico.

Se descubrió que además del pico, en las palomas hay otras zonas ricas en hierro, como es el caso de las células de los folículos de las plumas y en las células de la piel, demostrando que se encuentra ampliamente distribuido por todo el cuerpo.
Los científicos están trabajando ahora para establecer el mecanismo exacto por el cual las aves migratorias responden a los campos magnéticos, con  la esperanza de vincular sus resultados con otras especies, como las abejas, la trucha arco iris y las tortugas marinas.




Bibliografía: Libros, Internet, Enciclopedia.
 http://www.tuspalomas.es/